La Neumonia
 

 
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Es indudable que la mortalidad por neumonía ha disminuido en forma significativa en los últimos años, no obstante la Organización Mundial de la Salud reporta que el 25% de las muertes en menores de cinco años son por neumonía, y el 90% de estas defunciones ocurren en países en vías de desarrollo.

La neumonía o también conocida como pulmonía, es una inflamación grabe de los pulmones, donde los sacos de aire de los mismos, (pulmones), se llenan de pus y otros líquidos, dificultando que el oxigeno llegue a la sangre y si no hay suficiente oxigeno en la sangre, las células del cuerpo no funcionan bien.

La Neumonía afecta los pulmones de dos maneras: la Neumonía Lobular que afecta el nivel del lóbulo de un pulmón y la Neumonía Bronquial que afecta todas las partes del pulmón.

La neumonía puede ocurrir en cualquier época del año, pero es más frecuente en invierno y primavera.

Es más frecuente en los niños que en las niñas.

Las posibilidades de desarrollar neumonía son mayores en áreas muy pobladas.

Entre el 10 y el 15 % de los niños que padecen infecciones respiratorias tienen neumonía

Causas de la Neumonía.

Las bacterias pueden entrar al pulmón por vías aéreas, aspiración, hematógena o por contigüidad. La mayoría de las neumonías son por aspiración de secreciones orales. La flora oral es una mezcla compleja de aerobios y anaerobios, y las cantidades pequeñas que se aspiran raramente causan enfermedades a menos que sean microorganismo altamente virulentos y que las defensas del huésped estén disminuidas, el reflejo tusígeno alterado o que exista infección viral coexistente.

Los microorganismos que causan la neumonía e la edad preescolar son múltiples y el predominio de unos sobre otros va a depender de varios factores, como las características inmunológicas del paciente, estado nutricional, época del año, enfermedades subyacentes y niveles socioeconómicos entre otros.

Las neumonías suelen clasificarse en 2 grandes grupos:

1) Adquiridas en la comunidad (o extra-hospitalarias). Las más típicas son la neumonía neumocócica y la neumonía por Mycoplasma.

2) Neumonías hospitalarias. Tienden a ser mucho más serias, ya que los mecanismos de defensa del huésped suelen estar afectados y los MICROORGANISMOS causantes suelen ser mucho más resistentes.

Dentro de las neumonías, existen multiples síndromes distintos, variando según el modo de producirse la infección y el MICROORGANISMO causante. Algunos de estos síndromes son:

- Neumonía por aspiración. La que se produce como resultado de la aspiración del contenido gástrico en los pulmones. Puede darse en situaciones de pérdida de conciencia, comas, etc.

- Neumonías bacterianas no neumocócicas. La mayor parte de las neumonías extra-hospitalarias las causa el neumococo, pero también pueden ocurrir por muchas otras bacterias, algunas de ellas con muchas complicaciones potenciales:

Mycoplasma pneumoniæ
Coxiella burnetti (Fiebre Q)
Chlamidia psittachi (Psitacosis)
Klebsiella pneumoniæ
Legionella pneumoniæ…
- Neumonías víricas (neumonitis). Muchos virus pueden producir neumonía (suele hablarse de "neumonitis" en estos casos): Gripe, varicela-zóster, o citomegalo-virus (CMV), por ejemplo.

- Neumonías por protozoos. La más grave es la producida por Pneumocystis carinii, que afecta sobre todo a los pacientes con SIDA y a otros inmunodeprimidos.

- Neumonías eosinófilas. No son propiamente neumonías por cuanto no se demuestra infección ni infestación. Incluyen, entre otras, la eosinofilia pulmonar aguda o síndrome de Löeffler, y la neumonía eosinofílica crónica.

Síntomas de las Neumonías.

Además de los síntomas mencionados anteriormente, todos los tipos de neumonía presentan los mismos síntomas. Sin embargo cada niño puede experimentar de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir fiebre, dolor de pecho, disminución del apetito, escalofríos, respiración rápida o dificultad para respirar, vómitos dolor de cabeza, malestar general y molestias.

Los síntomas de la neumonía pueden parecerse a los de otros trastornos o problemas médicos, por ellos es importante la no auto-medicación y llevar a consultar para realizar exámenes más exhaustivos.

Diagnostico

Examen físico. Estertores crepitantes a la auscultación pulmonar, en el área afectada.

Radiografía de tórax. Signos radiográficos característicos.

Cultivos. El aislamiento en la sangre, esputo u otros tejidos da el diagnóstico definitivo del MICROORGANISMO causante.

Otros. Pueden ser necesarias una gasometría (medida de la concentración de O2 y CO2 en sangre), o un Scanner (TAC) torácico para definir mejor determinadas imágenes radiográficas. Si una neumonía persiste a pesar del tratamiento, puede ser necesaria una fibrobroncoscopia (estudio directo del árbol bronquial con un tubo flexible de fibra óptica).


Prevención de la Neumonía.

Entre las medidas preventivas tenemos:

Lavar las manos frecuentemente en especial después de sonarnos la nariz, ir al baño, cambiar pañales y antes de comer o preparar alimentos, sobre todo si el niño ha estado jugando en el exterior.
No fumar, ya que el tabaco dala la capacidad del pulmón para detener la infección.
Utilizar una máscara al limpiar áreas con excesiva presencia de hongos y moho.
Aplicar la vacunas correspondientes: Vacuna Anti-Neumococica: la cual previene el Streptococcus pneumoniae; La Vacuna Anti-Gripal: que previene la neumonía y otros infecciones causadas por los virus de la influenza y la Vacuna Hib: que previene la Neumonía en niños a causa del Haemophilus Influenzae tipo B.

Ya que la neumonía a menudo sigue a las enfermedades respiratorias comunes, la medida preventiva más importante es prestar atención a los síntomas de infecciones respiratorias que perduren más de una 6 días.

Los buenos hábitos de salud, la buena alimentación e higiene, el descanso y el ejercicio físico son también medidas preventivas contra la neumonía.

Tratamiento

– Consiste en la administración de antibióticos, cuya elección, dosis y vía de administración dependerá del MICROORGANISMO causante.

– Los antibióticos NO son eficaces en las neumonítis víricas; en algunas de ellas pueden utilizarse antivirales específicos.

– Las medidas de sostén incluyen oxígeno, líquidos y fisioterapia para expulsar secreciones.

Pronostico y Complicaciones

Los enfermos con neumonía aguda no complicada suelen recuperarse en 2-3 semanas con el tratamiento correcto. Sin embargo, pueden ocurrir complicaciones muy serias, sobre todo en pacientes de edad o con enfermedades debilitantes. La dos complicaciones más temibles son:

Fallo respiratorio (o cardio-respiratorio) agudo.
Empiema (Pus en la pleura).
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